Capitulo 4, El don.


La tercer vez que me quede en silla de ruedas fue un duro golpe, la verdad.

Pensé en enfocar mi recuperación desde otro punto de vista, empezaba a darme cuenta que yo no era como los demás, tenia un don, el don de quedarme en silla de ruedas, me lo repetía una y otra vez, el don de quedarme en silla de ruedas, el don de quedarme en silla de ruedas, EL DONDE QUEDARME EN SILLA DE RUEDAS, claro, esa era la solución.

Me quedaría en silla de ruedas, deje que los médicos me operaran, por tercera vez, me recupere, por tercera vez, pero cuando llego el momento de levantarme de la silla, ante la atenta mirada de médicos, enfermeras, familiares y amigos, decidí, que no.

A mis padres nos les gustaba la idea de tener que ducharme, cogerme en brazos, hacerme todo básicamente, y es que cuando uno toma la decisión de ser minusválido, no la puede tomar a la ligera.

Yo estaba plenamente convencido de no volver a andar, si quería algo, lo pedía, y no importaba lo cerca que estuviera, yo no lo iba a coger.

Mis amigos poco a poco se fueron acostumbrando a la nueva situación y acabaron por aceptarme tal y como era, incluso hoy, pienso que alguno se cree que soy minusválido de verdad, no seré yo quien les robe la ilusión de tener un amigo invalido.

Un fin de semana decidimos irnos a patinar a Barna, no teníamos un coche adaptado asíque tuvimos que ir en el de mi amigo Aitor.

Mi madre me preparo la maleta y ya estábamos dispuestos a salir, Aitor, Edu, Chofo y yo, Eric no podía por que tenia que ver a Raquel, y Walter estaba con Josy en Cabo Verde.

A mis amigos les estaba costando bastante meterme en el coche, reconozcámoslo, estoy como una foca, asíque por nuestras cabezas paso la posibilidad, de que me levantara y me metiera yo solito al coche.

Pero mis amigos, al igual que yo, habían entendido lo irreversible de mi decisión, no pensaba levantarme.

Edu, que es mas alto, me agarro por los brazos, mientras Aitor esperaba para tirar de mi dentro del coche, y Chofo me agarraba las piernas, el trayecto era apenas medio metro, pero en un mal paso Edu se tropezó, yo me escurrí de sus brazos y Chofo y Aitor en su intento por evitar mi caída, desviaron mi trayectoria hacia un saliente, que rompió mi espalda.

Así es como por cuarta vez, me quede en silla de ruedas.

Kaly

De no pisar la hierba.

Vuela la sonrisa de una boca, fluye, por todo mi cuerpo el ritmo de la planta sagrada, con su aroma verde, es la guinda del pastel fabricado con buena compañía y risas que llenan el alma, tostado al sol esta el espíritu del que al cuerpo no pertenece y vuela en el avión de la imaginación que lo mismo es una gran colibrí como una diminuta alfombra, con un parpadeo de ojos quemo al sol de julio todo lo que mi mente ensucio, ahora solo me mezo con buenos momentos, estallo en mil carcajadas, y solo con tenerte a mi lado.

Kaly

De acciones poéticas…

Fue en la película Amelie, donde vi mi primera acción poética.

Amelie, escribe en una pared una frase extraída de un texto de Hipolito, un escritor fracasado.

“Sin ti, las emociones de hoy serian solo la piel muerta de las pasadas”

El concepto de acción poética en si mismo, me enamora.

Una obra de arte, tan fugaz como los servicios de limpieza la permitan estar allí, tan simple como una palabra, o tan compleja como una frase tan enrevesada que tiene en lo abstracto su llamativo.

No te atrapa por su agresividad, si no por despertar en ti algo dormido, y no busca el reconocimiento del artista, si no brindar al primer lector que repare en ella, el gusto de disfrutarla, o no…

Encontrar una acción poética es, para mi, un doble placer, el primero proviene de la mera creación, disfrutar de la originalidad de un pensamiento que alguien totalmente anónimo me brinda, y el segundo, de la reflexión posterior que cada acción conlleva.

El sistema, que busca la desunión del individuo, premiando la competitividad frente al humanismo, se ve, fuertemente amenazado por esta corriente de pensamiento alternativo que busca despertarnos.

Hace tiempo leí una publicidad, “El arte es acción” decía… acción poética, añado.

Despertemos a los dormidos que el sistema nos roba.

Kaly

Capitulo 3, Me pareció ver un lindo gatito.


Los States me habían defraudado un poco la verdad, y después de otra larga recuperación decidí que quizá fuera buena idea un cambio de aires.

Durante el tiempo que estuve en la cama decidí leer sobre la búsqueda de la felicidad, esas pequeñas cosas que hacen que tu vida sea mas feliz, tirarse un pedo y que nadie te acuse, reírte sin que nadie te vea de un señor al que el viento le ha robado el paraguas, esquivar una mierda y que otro la pise, pequeños detalles de la vida.

Fue en la búsqueda de la felicidad cuando encontré el verdadero sentido de la vida.

Y desde aquel día, hice todo lo posible por ser feliz, y contagiar mi felicidad.

Hacer a la gente feliz es fácil, si sabes como claro, y si el gato de una niña se ha subido a un árbol piensas, si consigo recuperar el gato la niña será feliz, y, buala!!!! Una bombilla se ilumina.

Trepas una rama, te agarras a otra, meter un poquito el pie por aquí, por alla, y bueno, aunque el gato te araña un poco, no dejas de ser un desconocido, al final, la niña es tan feliz por tener a su gato en brazos, que cruza la calle sin mirar, el conductor que en ese mismo momento pasaba por alli intenta esquivar a una linda niña con un gato en brazos dando un volantazo hacia el lugar, en el que este pobre desgraciado, descansaba tras rescatar al gato.

La ambulancias llegaron a tiempo para evitar mi muerte pero…

Así fue como por tercera vez, me quede en silla de ruedas.

Kaly

Capitulo 2, Un mal golpe lo tiene cualquiera.


Mis compañeros de DC consiguieron pagarme unas cuantas operaciones, tras meses de dura rehabilitación, allí estaba yo, paseando por Sunset Boulevard,

De nuevo sentía las piernas, y lo que es mejor… también sentía de nuevo “eso”.

West Coas, East Coast… sentia el peligro rondar por mi cabeza, hoy estas en lo alto, pero mañana no seras nadie, decidí cuidarme y dar unas lecciones “inofensivas” de taekwondo.

El señor Miyaguitchi me usaba para todos sus ejemplos, yo era un alumno aventajado y como tal, fui con el a mi primera competición.

Digamos que los titulares tras la competición no dejaban lugar a dudas…

NEW YORK TIMES: ” Un nuevo Bruce Lee anda suelto”

NEWSWEEK: ” Desde la salchicha peleona no se ha visto nada igual”

Disfrutaba de mi gloria, cuando me tropecé con Torrebruno, doble mortal y mi espalda se quiebra contra su cabeza de enano…

Y asi fue como por segunda vez… me quede en silla de ruedas.

Kaly

Capitulo 1, El Grind.


Corría el año 1999, patinaba a mi rollo como muchas tardes, pensando en mi futuro viaje a los States para labrarme una exitosa carrera en el DC Team, la noticia se había filtrado a la prensa, y le llamaban el “Kalis Team” Por la coincidencia de mi nombre con el apellido de mi futuro compañero….

Aquella tarde me encontraba especialmente engorilado, y vi una baranda junto a 21 escalones… la idea esta sencilla 3flip, crooked, y sacarlo a hell.

Quiza fuese el destino, o aquella cascara de platano, pero las cosas no salieron como esperaba, el golpe fue duro…

Y asi me quede por primera vez en silla de ruedas…

Kaly

De cuando el sol te da delirios de grandeza…

Adoro este momento,  el sol y mi ventana se alinean en una conjunción perfecta que me anima siempre, suele ser el momento en el que empiezo a pensar como quiero que sea mi tarde, incluso en días como hoy, que hace un frio que te quedas pensando…

“En cualquier momento me cruzare con un pingüino”

Esta luz me da ganas de comerme el mundo.

Kaly

De cómo hemos llegado a esto…

¿Sabéis esa necesidad de contar algo?

A mí ya empezaba a superarme, me he ido dando cuenta con el tiempo, que guardarme tantos pensamientos empezaba a sacarme de quicio.

Ver tantas injusticias y no poder compartirlas, también me abrumaba… asique, como todos tenemos un amigo que conoce bastante bien las nuevas tecnologías, recurrí a él.

No sabría decir cuántas veces me dijo “hazte un blog” de verdad, fueron muchas, y mi respuesta siempre fue la misma, pereza.

Pero ha llegado el momento de darle portazo a esa apatía, estoy viviendo cosas, que me apetece contar, situaciones que quiero compartir con todo el y la (me encanta el laísmo, es algo muy madrileño) que le apetezca leerlo, porque si algo me mola de los blog, es que tu llegas a ellos por un interés común.

Yo espero pronto encontrar muchos intereses comunes con muchas personas, que es lo que más adoro del mundo, las personas, porque si algo me preocupa, es la deshumanización a la que los nuevos estilos de vida nos conducen.

Kaly