Capitulo 13, La charca.

Siempre me ha gustado el campo, con sus árboles, en los que viven pájaros, sus tierras con madrigueras, en las que viven animales, sus plantas, de las cuales se alimentan las abejas, sus charcas, con sus ranas.

Es uno de los sonidos que mas me gusta escuchar, el croar de la ranas en la soledad de la noche.

Los primeros minutos es un sonido tan bucólico que dan ganas de llorar, cuando ese ruido no te deja dormir ni un minuto, te dan ganas de llorar también, y de arrancarte las orejas con las manos y comértelas para estar seguro que no oirás nada.

Me encantan las ranas, sobre todo si son de charca estancada, tan verdes.

Una vez salí a cazar ranas con unos amigos, quede constancia que a mi cazar ranas con arpón me parece algo exagerado a la vez que inapropiado, pero cada uno es cada uno…

Los arpones no son un juego, y podrían dejar a alguien en silla de ruedas, y ¿sabéis lo que también podría dejaros en silla de ruedas? Asomarte por un saliente y resbalar con una pierda húmeda y caer colin abajo por una pendiente repleta de piedras, y con un árbol estratégicamente colocado para partirte la columna.

Una putada que acaba conmigo por decimotercera vez en silla de ruedas, y todo por una rana.

Kaly
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