Tiempo extra.

Y cuando creíamos que la copa era nuestra, nos empataron y fuimos a la prórroga, así es como afronto mentalmente este tiempo añadido al estado de alarma, como una prórroga, y como tal, lo primero que necesito es reconducir la energía, debemos cambiar la estrategia y no para acabar en penaltis, vamos a ir a por ello.

Da igual lo largo que se te haya hecho el partido, ni lo que hayamos hecho durante el, ahora es otro momento, nuestro momento, cuando más se nos va a exigir como personas, porque a la prórroga llegamos agotadas, con las fuerzas justas y la moral algo baja por el tiempo extra que nos va a tocar luchar, pero cada balón que controlamos es una oportunidad de hacer gol, y si tenemos el balón nosotras, no lo tiene ellas.

Toca llevar la iniciativa, y aunque luego el golpe pueda ser duro si nos vemos en penaltis, no es momento de pensarlo, es momento de sentir que lo peor esta sucediendo y solo podemos ir a mejor.

En este partido hemos vivido las dificultades de haber permitido que la privatización llevara la iniciativa y cuando los rivales alinean recortes, pues, tienes que hacer un pressing social bien fuerte y ahogar sus ideas, porque nos jugamos algo más que un torneo, nos jugamos la vida de las personas que nos rodean, las que nos ayudan, las que nos hacen ser lo que somos, no dejes de animar a tu equipo desde la ventana, porque cuando piten el final, nos esperan en el terreno de juego para celebrar la victoria.

Kaly

Ellas creen.

Lo de que el futbol es cosa de hombres se oye cada vez menos, como yo lo entiendo, si esa frase es parte del pasado sin dudarlo es por la constancia de la mujer a la hora de derribar las trabas del resto.

La mujer y el futbol forman un equipo perfecto de valores. Sus antaño solitarias gradas han crecido de una forma lenta pero muy segura hacia un espectáculo, en su mayoría libre de conductas violentas, donde la relación entre las futbolistas, entrenadoras, arbitras y afición respiran aire muy fresco, y aunque se escape algún pedete, rápido se ventila.

Pocos deportes aceptan tantas variantes como el futbol, en las que se puede ganar siendo en teoría el más débil, se dice que el futbol es un deporte de errores, y gana el equipo que menos comete, afortunadamente, cada vez somos más conscientes de los errores que hemos cometido menospreciando el papel de la mujer en este mundo.

Hace décadas el fútbol sucumbió al negocio, y con ello se vendieron sus valores, pero eso no llegó al fútbol femenino, y quizá lejos del foco económico, creció protegido por sus principales amantes, las futbolistas, mezcladas sin importar el sexo hasta la adolescencia, para luego ser apartadas y relegadas al rincón, y en esa esquina en silencio han trabajado hasta conseguir robarle el balón a los chicos y ganarse el respeto de sus compañeros. Hoy en día, ya a nadie sorprende que un grupo de niñas gane una liga de chicos, y eso es únicamente por el gran trabajo que ellas han realizado.

Una vez más, no son solo las mujeres las beneficiarias de su propio esfuerzo, junto a ellas, nos llevan a otros muchos, que tampoco hemos cumplido con el patrón de héroe futbolístico, pero no por ello, nos hemos rendido de luchar por devolver a través del futbol, lo que a través del futbol nos hizo crecer soñando.

Por eso, viva el fútbol femenino y gracias por dejarnos acompañaros.

Kaly

Lo que ha pasado…

He vuelto, ¡¡que de años!! Entre unas cosas y otras, he tenido el blog fuera de servicio.

Estoy metido de lleno en un jaleo bastante serio, no me querían dejar ser entrenador y claro, soy muy cabezota y desde hace un tiempo, ya tengo la primera de las licencias que necesito para llegar a entrenar en la Primera División Femenina.

Aquí los de Marca os cuentan la primera parte.

https://www.marca.com/primera-plana/2018/10/06/5bb77dbf22601d10688b45ef.html

Kaly